El criptoinvierno sigue dejando colapsos a su paso ¡Estas ya cayeron!
El pasado 9 de febrero LocalBitcoins anunció el cierre de sus operaciones a través de un comunicado en su página web
El criptoinvierno arrasó con fuerza en 2022, los coletazos y consecuencias del mismo siguen causando olas en el escenario criptográfico de 2023.
El ejemplo más reciente de esto es el caso de LocalBitcoins, quienes el pasado 9 de febrero anunciaron el cierre de sus operaciones a través de un comunicado en su página web.
Con más de 10 años en el mercado, desde su aparición en 2012, LocalBitcoins se perfilaba como uno de los intercambios de bitcoins más conocidos.
En dicho comunicado, la empresa finlandesa, indicó que hicieron todos los esfuerzos por “superar diversos retos”, pero a causa de la caída en los precios de bitcoin (BTC) y las criptomonedas, o el llamado “criptoinvierno”, ya no pudieron sortearlos.
Razón por la que llegaron a la conclusión de que LocalBitcoins “ya no puede seguir prestando su servicio de comercio de bitcoin”, destacaron.
A pesar de lo abrupto, la plataforma informó que sus usuarios contarán con máximo de 12 meses para retirar sus fondos, aunque instaron a hacerlo “lo antes posible”.
Además, para esto, LocalBitcoins diseñó un cronograma que también fue publicado. Como corresponde, los nuevos registros fueron suspendidos.
Desde el próximo 16 de febrero, se suspenderán las transacciones en la plataforma, y a su vez, se suspenderá el uso de la wallet de LocalBitcoins, con la excepción de los retiros.
Y, desde el 17 de febrero, los usuarios de LocalBitcoins solo podrán conectarse para retirar sus bitcoins.
Muchos lamentaron la pérdida de este intercambio, pero también celebraron el aporte y alcance que representó durante tantos años.
En el caso de Localbitcoins, su cierre no es consecuencia única del criptoinvierno, sino que también se le puede atribuir al crecimiento del propio mercado, y por supuesto, la abrumadora competencia.
Localbitcoins logró expandirse gracias a las facilidades que otorgaron a los usuarios son su mercado P2P, pero ahora este mercado ha sido reconocido por su amplia utilidad y adoptado por otras plataformas.
Este es el caso del criptointecambio Binance, quien ha arropado a gran parte de la comunidad con su propio servicio peer-to-peer.
El escenario del criptoinvierno
Hubo dos grandes eventos en el mundo criptográfico en 2022 que marcaron, por decirlo de alguna forma, el “inicio” y el “clímax” del criptoinvierno, estos causaron grandes efectos dominó que fueron fatales para la confianza y el fortalecimiento de las criptos.
Estos dos grandes desplomes, el primero de una criptomoneda estable que contaba con alta reputación entre las suyas, y otra de un criptointerbambio con un tangible crecimiento del que se tenía altas expectativas, fueron inesperados y tambalearon a gran parte del sistema.
Con el “inicio” hablamos del hundimiento de Terra/Luna, y no, aunque no fue el verdadero “inicio” ya que este se generó con el desplome del bitcoin, muchos lo reconocen como el evento que lo marcó.
Lo cierto es que el criptoinvierno se había estado gestando por una serie de factores económicos y el propio desarrollo de la industria.
De hecho, expertos financieros indicaron que el criptoinvierno de 2022 fue resultado de factores macroeconómicos, principalmente la inflación desenfrenada, lo que provocó que la Reserva Federal de EE.UU y otros bancos centrales aumentaran sus tasas de interés.
Entonces hablemos de esos grandes desplomes que, impulsados por la caída del bitcoin, marcaron los fracasos de 2022:
La stablecoin Terra/Luna
Con la caída del Bitcoin por debajo de los $25.500, el mercado criptográfico vio disminuido su valor en más del 50%.
Para el nueve de mayo, una de las monedas digitales más valiosas y estables del mundo, Terra (UST) perdió la paridad con el dólar
La stablecoin algorítmica experimentó una mayor presión de venta el 7 de mayo, ya que se vendieron más de $ 300 millones en UST a través de Curve Finance. Luna Foundation Guard (LFG), con el apoyo del CEO de Terraform Labs, Do Kwon, emitió $ 1.5 mil millones en reservas para proteger la paridad del dólar el 9 de mayo.
Convertirse en un “activo volátil”, solo fue el comienzo del fin.
Se dio inicio una etapa de pánico en el mercado, no solo para los inversores de UST, muchos lo tomaron como una señal de alerta de que se avecinaban tiempos oscuros.
Terra no tenía efectivo ni otros activos en reserva para respaldar su token. En cambio, utilizó una combinación compleja de código, junto con un token hermano llamado Luna, para estabilizar los precios.
Se temía que Luna Foundation Guard vendiera su bitcoin acumulado para apuntalar a UST. Luna, la contraparte de UST, redujo su valor aproximadamente a la mitad.
Terraform emitió más de mil millones de LUNA como suministro circulante como parte de un esfuerzo por reducir la presión de venta.
Se propusieron diversas propuestas, y hasta le llevó a cabo un Hard Fork.
*Hard Fork: una bifurcación, un cambio radical en el protocolo de una red que convierte en válidos los bloques y las transacciones que antes no eran válidos, o viceversa*
Nada pudo recuperar la establecoín, y muchos usuarios de UST/LUN perdieron no solo sus activos, sino que quedaron con grandes deudas, esto llevó a incluso abrir líneas telefónicas de prevención contra el suicidio.
Se empezaron a llevar a cabo investigaciones, y se llegó a la conclusión que el criptoinvierno por sí solo no fue el culpable, también se evidenciaron acciones y manejos cuestionables antes y durante el tratamiento de rescate.
De hecho, se reveló que se había advertido sobre el riesgo del colapso y que no se tomaron las medidas adecuadas, de hecho, solo se tomaron medidas que agravaron la situación, como el aumento de la tasa de interés inicial del protocolo Anchor 3,6 % a 20%.
Consecuencias de Terra y el criptoinvierno
No hay duda que con la caída de TerraUSD y LUNA se alborotaron las voces disidentes a las criptomonedas, y se empezaron a discutir que se deben poner algunas reglas y regulaciones a las mismas para proteger a sus usuarios.
Además, el mercado explotó con el impulso de la venta masiva de criptomonedas.
Muchas empresas se vieron afectadas, aunque no llegaron al punto del cierre, reportaron pérdidas millonarias, como el caso de Binance y Galaxy Digital.
Empresas empezaron a aplicar despidos masivos, como el caso de Coinbase.
Otras monedas estables se vieron afectadas y también perdieron paridad con el dólar en su momento como el caso de algunas como Deus Finace (DEI), e incluso Theter.
Three Arrows Capital
Cuando el valor de la moneda estable algorítmica UST de Do Kwon se desintegró, 3AC perdió alrededor de $200 millones.
El criptofondo con sede en Dubái, Three Arrows Capital (3AC), fue liquidada por firmas de criptopréstamos, 3AC se enfrentó a una insolvencia después de incurrir en liquidaciones de al menos 400 millones de dólares.
Era considerado uno de los criptofondos de cobertura más importantes del ecosistema. Un gigante fundado en 2012 que había demostrado grandes habilidades en el manejo cripto. Algunos incluso los consideraban “dioses” o “comerciantes épicos”.
El 29 de junio, un tribunal de las Islas Vírgenes Británicas ordenó la liquidación de 3AC. Eso significaba que la firma debía cesar todas las operaciones y permitir que el tribunal supervisara la venta de sus activos, para compensar lo que le debía a los acreedores.
El mega fondo se declaró en bancarrota el viernes 1 de julio. Esto bajo el capítulo 15 de quiebras de EEUU, que prohíbe que los acreedores se apoderen de los activos de una empresa.
El riesgo sistémico ocasionado por la bancarrota de Three Arrows Capital (3AC) fue un “disparador”, que generó la fractura de Voyager Digital.
El regulador financiero de Singapur acusó al fondo en quiebra de superar su umbral de activos y proporcionar información falsa. Finalmente, 3AC habría «omitido» declarar el cambio de acciones de sus dos fundadores en la empresa.
Voyager Digital
El 27 de junio, previamente al anuncio fatal de 3AC, Voyager Digital LTD, a través de su subsidiaria Voyager Digital LLC, emitió un aviso de incumplimiento a Three Arrows Capital por no realizar los pagos requeridos en su préstamo previamente revelado de 15,250 BTC y $350 millones de USDC (650 millones de dólares).
El 1ro de Julio, Voyager anunció que suspendería temporalmente el comercio, los depósitos, los retiros y las recompensas de lealtad.
El 5 de julio, la plataforma -fundada en 2018- se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de NY.
El 6 de julio, la Bolsa de Valores de Toronto (TSX) suspendió la cotización de las acciones de Voyager (TSE: VOYG) en alrededor de $0,27, una caída del 98% en lo que va del año.
El 8 de julio, Voyager anunció que se retiraría voluntariamente sus acciones de la Bolsa de Valores de Toronto (TSX). El comercio también se detuvo en los mercados OTC de EEUU.
Hay que prestarle atención a Voyager porque estuvo intrínsecamente involucrada y enredada con Alameda Research, que aparecerá a continuación.
Entre ambas empresas se mantuvo una relación de prestatario, prestamista, y accionistas (Alameda en Voyager).
Celsius
La firma de préstamos criptográficos, Celsius Network, paralizó retiros, intercambios, y transferencias entre cuentas.
Y en un comunicado publicado el 13 de junio presentaron una propuesta para la compra de algunos de los activos líquidos de la empresa.
Estas acciones las justificaron debido a las “condiciones extremas” del mercado.
Finalmente, la plataforma Celsius Network se declaró en bancarrota el 13 de julio, al disponer solo de 167 millones de dólares de liquidez mientras que su deuda asciende a más de 2,800 millones de dólares.
Se acogieron al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.
FTX y Alameda Research
La caída de FTX fue una sorpresa para el mercado de las criptomonedas. Todo comenzó con un rumor de que FTX no tenía suficiente capital para reservar.
Los clientes, en pánico, se apresuraron y vendieron sus carteras.
Luego de que Binance abandonara la propuesta de adquisición, y FTX se viera obligada a luchar por conseguir alrededor de 8.000 millones de dólares, FTX Group anunció que comenzó el proceso de acogerse a la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EE.UU.
Pero no solo FTX, West Realm Shires Services Inc. (d.b.a. FTX US), Alameda Research Ltd. y aproximadamente 130 empresas afiliadas (en conjunto, el «Grupo FTX»).
Este fracaso marcó la caída del que estaba siendo considerado uno de los principales líderes criptográficos, que se llegó a llamar “el niño prodigio”.
Toda la fortuna del cofundador de FTX, Sam Bankman-Fried, ha sido eliminada, y es considerada una de las mayores destrucciones de riqueza de la historia. Aunque hay quienes aseguran lo contrario.
Todo indica que su fundador, Sam Bankman-Fried, usó fondos de los usuarios de esta plataforma de intercambios, para solventar a otras empresas.
Según un informe de Reuters, FTX utilizó los fondos de los clientes para continuar apoyando a Alameda Research, luego de que esta última sufriera una serie de pérdidas por sus transacciones.
Los criptomercados se enfrentaron a complicadas semanas de desapalancamiento como consecuencia de la crisis de FTX.
Blockfi
Despues de lo ocurrido con Terra y de que continuara la volatilidad en el valor del Bitcoin y otras criptos, el intercambio de criptomonedas BlockFi anunció que reducirá el 20% de su fuerza laboral.
Sam Bankman-Fried salió a su rescate con un crédito por 250 millones de dólares. Sin embargo, este último finalmente se convirtió en un préstamo por 400 millones, con la opción de ser adquirida por FTX US.
La debacle de la firma de SBF generó grandes dudas sobre la situación de BlockFi. No solo porque tenía parte de sus activos dentro de FTX, sino también porque todavía no había recibido todo el dinero del préstamo prometido.
Después de la caída de FTX, BlockFi suspendió los retiros de su plataforma el pasado 11 de noviembre.
El desplome de FTX resultó ser un golpe directo y prácticamente fulminante.
BlockFi anunció que se acogería al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos el 28 de noviembre, junto con ocho de sus filiales.
Tiene alrededor de 100.000 acreedores. El más importante es Ankura Trust Company, a la que le debe casi 730 millones de dólares; mientras que en segundo aparece FTX US con $275 millones. Y sus ejecutivos estiman que tienen entre 1.000 y 10.000 millones de dólares en activos y pasivos.
El prestamista vendió alrededor de $239 millones en criptomonedas para financiar su proceso de quiebra.
Además, BlockFi, demandó a Sam Bankman Fried, ex CEO de FTX.
Se conoció que BlockFi reclama las acciones de SBF con criptomonedas Robinhood, que le fueron ofrecidas en garantía por Bankman Fried a través de ‘Emergent Fidelity Technologies’, propiedad del fundador de FTX, esta fungía como la sociedad de cartera de SBF.
El total de las acciones que reclama BlockFi alcanzan un valor de más de USD 514.000 millones.
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En esta misma fecha Bitfront, un importante intercambio de cifrado con sede en EE. UU. respaldado por Line Corp, anunció que se cerraría permanentemente en marzo de 2023.
Genesis
A comienzos de noviembre se empezaron a generar reportes de que el corredor de criptomonedas, Genesis Global Capital, estaba suspendiendo reembolsos y no estaban generando nuevos préstamos en su negocio de créditos, lo cual fue confirmado por la firma el 16 de noviembre.
Genesis había dado a conocer que tenía aproximadamente 175 millones de dólares en fondos bloqueados en FTX.
La firma empezó a buscar ayuda, pero advirtió a los posibles inversores de que podría tener que declararse en bancarrota si no conseguía levantar 1.000 millones de dólares.
La noche del 19 de enero se declararon en bancarrota en Nueva York, y lo adjudicaron directamente al colapso de la plataforma FTX en noviembre pasado.
La empresa tiene un pasivo estimado de entre USD 1,000 y 10,000 millones y unos activos de la misma cuantía, según la declaración del 19 de enero.




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