A pesar de que muchos esperaban que este 2023 marcara una nueva etapa, una que deje atrás los escándalos, los males manejos del ecosistema, y por supuesto, el bear market, todo indica que este no será un inicio pacífico para el mundo criptográfico.
Y, es que a tan solo dos días del nuevo año se alza un nuevo escándalo, que da continuidad a los errores cometidos en 2022, en este caso, el desplome de FTX.
Resulta que Cameron Winklevoss, cofundador del intercambio de criptomonedas Gemini, acusó al CEO de Digital Currency Group, Barry Silbert, de mezclar el fondo de las dos compañías y de ejercer tácticas dilatorias y con malas intenciones.
Winklevoss publicó una carta abierta -a través de Twitter- dirigida a Silbert en la que en la cual le exige entregar los fondos que adeuda a 340.000 usuarios del programa de préstamos Earn.
Recordemos que la empresa matriz de Genesis Global Capital es, Digital Currency Group (DCG), que además es la casa matriz de Coindesk.
Contexto
Aproximadamente el 29 de diciembre se dio a conocer en diferentes medios que Gemini -y sus fundadores: los hermanos Winklevoss- fueron demandados por la promoción de cuentas que derivaban intereses a través del programa Earn, las cuales de acuerdo con las leyes locales podrían considerarse como valores.
¿La razón?
El programa Gemini Earn fue lanzado conjuntamente con la empresa de préstamos con criptomonedas Genesis.
Sin embargo, Genesís enfrentó problemas de liquidez tras haberse visto afectada por el colapso de FTX, lo que generó una situación de insolvencia que comprometió la continuidad del servicio antes mencionado, afectando principalmente a los usuarios del exchange.
La pausa en los reembolsos se produjo inmediatamente después (a mediados de noviembre) del anuncio de Genesis, en el que se informó que su negocio de derivados tenía aproximadamente 175 millones de dólares bloqueados en la plataforma de FTX, ahora insolvente.
El programa Earn de Gemini permitía que los usuarios derivasen hasta un 8% por concepto de sus activos, pero los demandantes alegaron que nunca recibieron información sobre los riesgos asociados.
De esta forma, los usuarios creyeron que el programa Earn era seguro. Por esta razón, aseguraron que Gemini minimizó los riesgos al momento de publicitarlo para que más personas se unieran.
Por su parte, Gemini indicó que estaba dispuesto a trabajar para solventar los inconvenientes, pero indicaron que en el programa Earn informó pertinentemente sobre los riesgos asociados, y que fue responsabilidad de cada cliente el participar o abstenerse del mismo.
Aun así, el comité de acreedores de Gemini presentó una propuesta a Genesis para garantizar la recuperación de los activos.
¿Por qué? La razón está en que Genesis le debe a Gemini un estimado de USD $900 millones pertenecientes a Earn, por lo que se espera puedan llegar a un acuerdo para beneficio de los clientes.
Las acusaciones
“Escribo esto en nombre de los más de 340.000 usuarios del programa Earn que buscan respuestas. Esta gente le confió más de 900 millones de dólares de sus activos a usted. Se merecen respuestas concretas y estamos aquí para conseguirlas”, señaló Winkevoss.
Winklevoss también acusó al CEO de DCG, de usar US$ 1.675 mil millones en dinero. Afirmó que DCG «debe» a Genesis y lo usó para propósitos que ayudaron a otras empresas de DCG en lugar de pagar a los acreedores.
“Para ser claros, este desaguisado es enteramente culpa suya. DCG debe a Genesis en torno a 1.675 millones de dólares. Usted tomó este dinero para alimentar codiciosas recompras de acciones, inversiones de riesgo ilíquidas y operaciones kamikaze con el valor neto de los activos de Grayscale que inflaron los activos bajo gestión generadores de comisiones de su fondo”, resaltó Winklevoss.
Por su parte, Silbert también respondió a dichas denuncias, indicando que no tomó prestados US$1,675 mil millones de Genesis. También aseguró que DCG nunca ha dejado de pagar intereses a Genesis y está al día con todos los préstamos pendientes.
De hecho, informó que el próximo vencimiento del préstamo es en mayo de 2023.
La respuesta, lejos de satisfacer a Winklevoss pareció enardecerlo aún más.
“Ya estamos otra vez. Deja de fingir que tú y DCG sois espectadores inocentes y que no habéis tenido nada que ver con la creación de este lío. Es completamente falso”, respondió Winklevoss.
Luego, preguntó con ironía como era posible que le debieran tal suma si no tomaron prestado los 1.675 mil millones, y asomó la existencia de un pagaré.
“¿Te comprometerás, o no, a resolver esto antes del 8 de enero de forma que el pagaré de 1.100 millones de dólares se considere como tal?”, preguntó luego.
Lo que aun no ha tenido ninguna réplica por parte de Silbert.
Reacciones
Lo usuarios criptográficos han lamentado el toma y dame generado en Twitter, aunque algunos han tomado postura hacia quien creen tiene la razón, lo cierto es que la mayoría considera que este asunto es de responsabilidad compartida y que los mismos deben resolver estos asuntos entre ellos, no públicamente.
“Hola Cameron. ¿Qué tal si asumes la responsabilidad de poner los fondos de los usuarios en Génesis? ambos están equivocados”, consideró @edzitron.
“Este no es el foro para discutir sus problemas legales. Desconecten esto, el público no va a resolver esto, ustedes dos lo harán. Estás haciendo que 2023 se sienta como 2022. Comencemos con el pie derecho”, opinó @bastero.
“Soy el abogado no oficial y no solicitado de Barry: no, no lo hará. Solicitamos amablemente no más publicaciones como esta por el bien de su negocio, mi negocio y esta industria”, ironizó @zergdonkey.
“Obviamente, es necesario compartir la responsabilidad y la rendición de cuentas. No se trata de tu ego, se trata de tratar honestamente a las personas honestas y sus ahorros de toda la vida. Las respuestas están más allá de nuestros egos: revísalas en la puerta y la habitación a la que entres se llenará de respuestas”, dijo @daleroth23.
“¿Pueden resolver esto en un ring de la WWE? Las ventas de pago por evento definitivamente cubrirían las pérdidas financieras”, se burló @VladCostea.
En definitiva, la opinión pública de los entusiastas cripto se inclina hacia el hecho de que la situación no aporta nada bueno al espacio criptográfico, por lo que deberían ser más comedidos al respecto.
Mientras tanto, muchos conservan la esperanza y firme convicción de que este será un año de renovación para el escenario cripto.