El Servicio Secreto de Estados Unidos (EEUU) ha logrado incautar al menos 102 millones de dólares en criptomonedas de delincuentes, en relación con investigaciones relacionadas con el fraude.
Según las estadísticas, desde el año 2015 se han realizado al menos 254 investigaciones que lograron recuperar el dinero de los delincuentes.
El subdirector de investigaciones del Servicio Secreto de EEUU, David Smith destacó que los agentes y analistas están siguiendo activamente el flujo del Bitcoin y otros criptoactivos en la blockchain, debido a que se están usando cada vez más para facilitar delitos.
El ejecutivo estadounidense relacionó la billetera digital con una dirección de corrección electrónico, por ello no es tan difícil rastrear las transacciones.
“Una vez que una persona y otra realizan una transacción, y eso ingresa a la cadena de bloques, tenemos la capacidad de seguir esa dirección y rastrearla a través de la cadena de bloques», dijo.
Smith señala que «una de las cosas de la criptodivisa es que mueve el dinero a un ritmo más rápido que el formato tradicional», siendo así un atractivo tanto para los consumidores como para los delincuentes.
«Lo que los delincuentes quieren hacer es enturbiar las aguas y hacer esfuerzos para ofuscar sus actividades. Queremos rastrear eso tan rápido como podamos, agresivamente como podamos, de forma lineal», apuntó.
Además, indicó que uno de los métodos más utilizados por los delincuentes es convertir el Bitcoin y otras criptomonedas en stablecoin.
Esto lo hacen a través a anuncios falsos en subastas en líneas populares y sitios web de venta de artículos de lujo que no existen, así como la entrega de facturas supuestamente de empresas de renombre, haciendo parecer que las transferencias son reales y leales.
«Los criminales son humanos también”, por lo que últimamente retrasan sus transacciones debido a la volatilidad de los mercados. Lo que ha facilitado a los investigadores identificar operaciones sospechosas, aseguró Smith.